
El pasado 28 de julio del presente año, fuimos invitados a colaborar en la Estrategia Nacional de Bioeconomía (ENBP 2026–2040) que impulsa la SENACYT, el evento inaugurado por los doctores Ortega y Arvelo, directores de la SENACYT y del IICA, respectivamente, instituciones que respaldan el proceso; conto con la participación de organizaciones y empresas, nacionales e internacionales , que presentaron sus experiencias en una diversidad de áreas.
Un avance importante en la gobernanza , fue la presentación de la Junta Directiva de la Red BIO, Capitulo Panamá, a la cual quedamos adscritos los participantes.
El Centro de Investigación BATIPA (CIB), argumento en las mesas de trabajo que la bioeconomía no es teoría: se siembra, se cosecha y se transforma. Nuestros proyectos son la prueba viva de que producir y conservar pueden ir de la mano.
Cultivamos vainilla, pimienta y pita en el sotobosque de plantaciones de teca, y producimos café y cacao en sistemas diversificados. No competimos con el árbol: lo aprovechamos para generar ingresos sin deforestar.
Con sistemas silvopastoriles y pastoreo rotacional, integramos árboles como el Guachapali —que provee forraje de alta calidad— y mejoramos el suelo, el bienestar animal y la productividad. El monte y el hato, aliados.
Convertimos biomasa en Biocarbono para enriquecer frutales. Cerramos ciclos, reducimos emisiones y damos nueva vida a lo que otros descartan.
Todo esto no es casualidad: es la Estrategia Nacional de Bioeconomía (ENBP 2026–2040) que impulsa SENACYT hecha realidad en el campo panameño. BATIPA aporta modelos prácticos que diversifican nuestra economía con impacto ambiental, social y económico.
Panamá es biodiversidad. Y BATIPA, es el camino que estamos construyendo para todos. 

