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Estamos de acuerdo con el aumento

Consternada y disgustada está gran parte de la población de la ciudad de David al enterarse de que la Corte Suprema de Justicia declaró nulo el acuerdo municipal del 7 de noviembre de 2006, mediante el cual se aumentaba en un 20% la tasa de aseo urbano.

La ciudadanía entiende que la función de jueces y magistrados es la de usar su sabiduría para protegernos de individuos que por razones personales entre otras, atentan contra el bien de todos. Estos individuos inician procesos legales con el simple propósito de detener lo que a ellos no les conviene; como es el caso del señor que demandó por causas banales, el mencionado acuerdo municipal.

Contrario a la gran mayoría de municipios de este país, en el de David, desde hace aproximadamente 5 años, se goza de un sistema eficiente de recolección de basura, hecho que nunca antes se había logrado.

Lo que la empresa Servicios Ambientales de Chiriquí (Sach) cobra, es adecuado por la salud, higiene y las mejoras al ornato que gracias a su muy encomiable labor se está logrando, por lo que, ¡sí estamos de acuerdo con el aumento!

Además, esta empresa recolectora de basura (Sach) ha emprendido una campaña de docencia por radio, de casa en casa, barriada por barriada, en escuelas; en fin, apoyando a diversos grupos de ornato, lo cual está creando conciencia en la población sobre la importancia que tiene el vivir en una ciudad aseada.

La población está aprendiendo a vivir en una ciudad limpia… ¡y le está gustando!

Todavía tenemos mucho que mejorar, especialmente quisiéramos que el señor alcalde aplique multas a los comerciantes que arrojan sus desechos a las aceras, sin el menor intento de empacarlos y menos clasificarlos. Tal vez esto es aceptable en sus países de origen. No obstante, si han escogido nuestro país para establecer sus negocios, es justo que respeten nuestras leyes y aporten al progreso del país.

Finalmente, queremos expresarle a los magistrados Víctor Benavides, Winston Spadafora y Adán Arnulfo Arjona, que es lamentable que por una falla administrativa se perjudique a una empresa privada, que le quitó al municipio gran peso y que nos brinda por poco dinero, un servicio excelente y cuyo aumento de costo estamos dispuestos a pagar.

Licenciada Nixa Gnaegi de Rios

Rectora 

Universidad Tecnológica Oteima